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SG-10 Ingeniería Marítima e Infraestructura Histórica

El Faro Fantasma de Caja de Muertos

Investigación técnica sobre el Faro de la Isla de Caja de Muertos: el único faro de Puerto Rico construido en forma de Cruz de Lorena, la vida de sus fareros aislados, y el limbo de fondos federales que mantiene su reconstrucción congelada desde 2021.

Investigación Técnica · Ingeniería Marítima · Faros de Puerto Rico · Ponce, PR

"El único faro de Puerto Rico construido con planta en Cruz de Lorena. Hoy, declarado oficialmente extinguido por la Guardia Costera."

A 4.8 millas náuticas de la costa sur de Ponce, la Isla de Caja de Muertos alberga una de las piezas de ingeniería marítima más singulares de todo el sistema de faros de Puerto Rico. Su planta arquitectónica en forma de "T" —una Cruz de Lorena de doble brazo— no se repite en ninguna otra estructura de la época, ni bajo administración española ni estadounidense.

Este expediente documenta su construcción en 1887, la vida de los fareros que lo habitaron junto a sus familias, el desalojo militar que los sacó de la isla al inicio de la Segunda Guerra Mundial, y el estado actual de abandono tras el huracán María y los terremotos de 2020 — con fondos de FEMA asignados desde 2021 que, cinco años después, todavía no se han ejecutado.

Faro de la Isla de Caja de Muertos - estudio arquitectónico
Estudio arquitectónico: planta en Cruz de Lorena, óptica de tercer orden y evolución histórica de la torre (1887–actualidad).

Un Diseño que Ningún Otro Faro Español Replicó

Hallazgo Central
Los $1.2 millones de dólares asignados por FEMA para reconstruir la reserva llevan cinco años esperando ejecución. A mediados de 2026, el proyecto seguía en fase de evaluación de planos, sin fecha de subasta ni inicio de obra — mientras el faro permanece oficialmente "extinguido" en los registros de la Guardia Costera.

El contenido del Expediente SG-10 incluye:

AtributoDetalle técnico/histórico
Inicio de construcciónMayo de 1883
Inauguración15 de agosto de 1887
Diseño arquitectónicoNeoclásico, planta en Cruz de Lorena ("T")
Altura de la torre12 m (1887) → 19 m (desde 1923)
Fabricante de la ópticaSautter, Lemonier & Co. (Francia)
Capacidad del aljibe44,000 m³
Traspaso al gobierno de PR (DRNA)1981
Registro Nacional de Lugares Históricos1981
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Haddock Quiñones Ramos

Sobre el Investigador

Haddock Quiñones Ramos

Investigador independiente enfocado en patrimonio, ingeniería histórica, arqueología cultural y relatos técnicos del pasado puertorriqueño.

Una Isla que los Taínos Creían un Cuerpo Transformado

La Isla de Caja de Muertos tiene una historia que empieza mucho antes de que existiera un faro. Evidencia arqueológica confirma ocupación indígena desde el período Arcaico (c. 4000 a.C.) hasta el período Taíno, con petroglifos conservados en una de sus cuevas. La tradición oral taína asocia el origen del islote con el cacique Abeianay: según la leyenda, el dios Yuquiyú le prometió que su cuerpo no correría el destino de los mortales comunes, y al morir sus súbditos lo colocaron en una canoa fúnebre que encalló en un arrecife al sur de Ponce, donde el dios transformó la embarcación y el cuerpo del cacique en la isla que existe hoy.

Fue el escritor francés Jean-Baptiste Labat quien, en el siglo XVIII, acuñó el nombre que conocemos hoy: "Coffre À Mort" (Caja de Muertos), por la silueta que la isla proyecta desde ciertos puntos de la costa — como un cuerpo humano extendido sobre una meseta. Más de un siglo después, el historiador Cayetano Coll y Toste publicó en 1928 la leyenda de "El Tesoro del Pirata Almeida," y en 1935 el escritor Vincent Starrett llegó a sugerir que la geografía de la isla pudo haber inspirado a Robert Louis Stevenson para escribir La Isla del Tesoro. Fascinante folclore literario — pero folclore, no hecho documentado. Lo que sí está bien documentado es el uso real de la isla por figuras patriotas: Ramón Emeterio Betances y Segundo Ruiz Belvis aprovecharon su aislamiento para celebrar reuniones secretas de logias masónicas.

La Cruz de Lorena: Ingeniería que No se Repitió

La planificación del sistema de faros de Puerto Rico comenzó formalmente en 1861. Mediante la Real Orden Número 95 de 1883, se autorizó la construcción de los faros de Isla Culebritas y de Caja de Muertos. Los trabajos comenzaron en mayo de 1883 con obreros de Ponce y Santa Isabel, sufrieron una paralización por falta de presupuesto ese mismo septiembre, y finalmente la estructura se completó el 29 de abril de 1887 — encendiéndose por primera vez el 15 de agosto de ese año.

Lo que hace único a este faro dentro de todo el sistema de ayudas a la navegación de Puerto Rico es su planta arquitectónica: una forma de "T" o Cruz de Lorena de doble brazo, un diseño que no se repite en ninguna otra estructura de la época. La torre original medía 12 metros; se elevó a 19 metros en 1923 para acomodar un cambio en el sistema de iluminación. El mecanismo óptico original era una lente lenticular de un metro de diámetro con seis paneles, tres de los cuales emitían destellos de luz fija blanca visibles hasta 18 millas náuticas — la guía principal para el tráfico comercial que se aproximaba al puerto de Ponce.

Los Fareros que Vivieron Aislados con sus Familias

El mantenimiento diario dependía de dos torreros que vivían en la isla junto a sus familias, con un aljibe de 44,000 m³ como única fuente de agua dulce en un entorno completamente árido — un aislamiento que terminó abruptamente cuando la Marina de los Estados Unidos ordenó el desalojo al inicio de la Segunda Guerra Mundial. En 1945, el faro fue electrificado y convertido en un sistema automático no vigilado, dejando la vivienda del personal abandonada y clausurada desde entonces.

La isla también tuvo población civil permanente fuera del faro: el trabajador Ramón Cedeño y su esposa Rufina Cabrera residieron en el islote durante 39 años, gestionando una operación agropecuaria de conejos, cabras, ovejas y aves de caza — la única familia civil que llamó hogar a Caja de Muertos por más de tres décadas.

Extinguido: Lo que Significa Oficialmente

El Faro de Caja de Muertos, que por más de un siglo guio a las embarcaciones mercantes hacia el puerto de Ponce, fue declarado formalmente "extinguido" en los registros oficiales de la Guardia Costera de los Estados Unidos. Esto no es una simple metáfora — significa que la señal luminosa dejó de operar activamente, incrementando el riesgo de accidentes marítimos en una zona de arrecifes de coral y bancos de arena poco profundos. Es el mismo tipo de acción que la Guardia Costera tomó con el cercano Faro de Cayo Cardona en 2021, cuando revocó formalmente su certificado de ocupación por representar "un peligro para la seguridad pública."

Caja de Muertos no está solo en su deterioro. Los faros históricos de la costa sur comparten un mismo destino tras el huracán María (2017) y la secuencia sísmica de 2020: Cayo Cardona sigue estable pero corroído por salitre; Guánica colapsó en ruina avanzada; Puerto Ferro, en Vieques, lleva fuera de servicio desde 1926 con deterioro acelerado.

$1.2 Millones de FEMA, Asignados desde 2021 — Todavía sin Ejecutar

A finales de 2021, FEMA asignó más de $1.2 millones de dólares para la reconstrucción de las facilidades de la Reserva Natural, incluyendo la sustitución de las verjas perimetrales, pabellones recreativos, baños ecoamigables, restauración de la plataforma peatonal, reconstrucción de las barracas del personal, y un nuevo sistema fotovoltaico. Pese a que el dinero ya está asignado, el proyecto ha enfrentado serios retrasos burocráticos. Para el primer semestre de 2026, el DRNA confirmó que la agencia todavía se encontraba en la etapa de evaluación de planos, a la espera del proceso de subasta pública y adjudicación del contrato de construcción. Cinco años después de asignados los fondos, no hay fecha de inicio de obra.

Mientras tanto, el personal técnico y de vigilancia del DRNA sigue rotando en turnos de siete días consecutivos en el islote, bajo condiciones de aislamiento absoluto — el mismo tipo de servicio que sostuvo a los fareros originales hace más de un siglo, ahora dedicado a mantener viva una reserva natural con su monumento arquitectónico más importante cayéndose a pedazos.

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